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¿Quiénes son más propensos a sufrir terrores nocturnos?

¿Quiénes son más propensos a sufrir terrores nocturnos?

Los terrores nocturnos son un trastorno del sueño que afecta a muchas personas en todo el mundo. Es una condición en la que un individuo experimenta episodios de terror en medio de la noche, y puede haber muchos factores que contribuyen a su ocurrencia. Los terrores nocturnos son diferentes a las pesadillas y pueden durar desde unos pocos minutos hasta media hora. Existen ciertos grupos de personas que parecen ser más susceptibles a experimentar terrores nocturnos, y es importante comprender qué factores pueden aumentar el riesgo de esta condición para poder prevenirla y tratarla adecuadamente.

Factores de riesgo para terrores nocturnos

1. Niños

Los terrores nocturnos son más comunes en niños que en adultos. Los niños entre las edades de 3 y 7 años son los más afectados, aunque también pueden ocurrir en niños mayores y adolescentes. Los niños que sufren terrores nocturnos pueden demostrar una gran dificultad para despertarse o incluso no recordar el episodio al día siguiente.

2. Genética

Los terrores nocturnos tienden a darse en las familias, lo que sugiere un componente genético en su aparición. Algunos estudios sugieren que los niños cuyos padres también han experimentado terrores nocturnos pueden ser más propensos a sufrirlos.

3. Enfermedades

La presencia de ciertas enfermedades puede contribuir a la aparición de terrores nocturnos. Los trastornos respiratorios, como la apnea del sueño, pueden hacer que el sueño sea menos reparador y aumentar las posibilidades de sufrir terrores nocturnos. También se ha relacionado a la fiebre con la aparición de terrores nocturnos en algunos casos.

4. Estrés

El estrés puede provocar una variedad de trastornos del sueño, incluidos los terrores nocturnos. Los niños que experimentan estrés emocional, como una mudanza o un cambio en la rutina, pueden ser más propensos a sufrir terrores nocturnos.

5. Trastornos del sueño

Los terrores nocturnos a menudo ocurren junto con otros trastornos del sueño. Algunos ejemplos incluyen la apnea del sueño, el síndrome de las piernas inquietas y el insomnio. También se ha relacionado con el síndrome de la apnea central del sueño.

6. Medicamentos

La presencia de ciertos medicamentos puede contribuir a la aparición de terrores nocturnos. Los medicamentos que afectan el sistema nervioso central, como los antidepresivos y los medicamentos para dormir, pueden aumentar el riesgo de sufrir terrores nocturnos en algunos individuos.

Cómo tratar los terrores nocturnos

Si bien los terrores nocturnos pueden ser aterradores para el individuo y su entorno, la buena noticia es que pueden tratarse. Algunas medidas que pueden ayudar a prevenir los terrores nocturnos son:

- Mantener una rutina regular de sueño y vigilia
- Reducir el estrés a través de ejercicios de relajación o yoga
- Evitar la exposición a películas o programas de televisión violentos antes de acostarse
- Utilizar una almohada y un colchón cómodo
- Mantener la habitación fresca y oscura
- Tratar cualquier afección médica subyacente

Si un individuo experimenta terrores nocturnos, hay ciertas cosas que su médico puede recomendar para tratarlos:

- Terapia cognitivo-conductual, que puede ayudar al individuo a recuperar el control de sus emociones y pensamientos antes de acostarse
- Relajantes musculares, que pueden ayudar a reducir la tensión antes de dormir
- Antidepresivos, que pueden reducir los síntomas de ansiedad que pueden contribuir a los terrores nocturnos

Conclusión

Los terrores nocturnos son un trastorno del sueño que afecta a muchas personas en todo el mundo. Aunque pueden ser aterradores, existen varias medidas que pueden tomarse para prevenir y tratar los terrores nocturnos. Los factores de riesgo para esta afección incluyen la genética, las enfermedades, el estrés, los trastornos del sueño, los medicamentos y los niños. Si un individuo experimenta terrores nocturnos, debe buscar la atención médica adecuada para ayudar a tratarlos y prevenir su reaparición.